miércoles, 20 de febrero de 2008

PARADOJA

En sus últimos años llevó una vida monótona y miserable,
de tal chatura y mediocridad, que le resultaba intolerable.

Los días se sucedían lejos de eventos sociales o diversiones,
ni eso, ni tampoco poder pensar, en tomar unas vacaciones.

Cansado de ir, de su casa al trabajo y del trabajo a su casa,
se prometió, firmemente, que sería la ultima vez que le pasa.

Proyectó unas vacaciones, cosa por tantos años postergada,
no consiguiendo que ninguno se acoplara a esa escapada.

Para recuperar tiempo perdido se fue al mar y las montañas
llevando ropa de playa, pero también una carpa y las cañas.

Ascendió hasta un monte, rematado con un Cristo Redentor
al que siempre invocaba, en tiempos, en que se sentía peor.

Quiso acceder al pie de la cruz, en el que había un santuario,
para agradecer al Todopoderoso, que lo liberó de su calvario.

Paradoja del destino, él, que ya no soportaba aquella, su vida,
termino su existencia, porque su corazón no toleró esa subida.

viernes, 28 de diciembre de 2007

EL VIGILADOR

Cumplía tareas en un Country, muy exclusivo, de Pilar,
en una empresa que resguardaba la seguridad familiar.

La dama, era la esposa de un personaje muy poderoso,
conocido por ser violento y de comportamiento mafioso.

Él se esmeraba para atenderla, servicial y complaciente,
ella correspondía con buen trato, para nada indiferente.

Un día decidieron vulnerar línea tan peligrosa como fina,
entregándose al prohibido placer, destilando adrenalina.

Desafiando los peligros que semejante ofensa entrañaba,
lo hizo entrar a su cuarto, mientras su esposo no estaba.

Al día siguiente, el vigilador leyó en su teléfono celular
un resumido mensaje de texto: “Tenés que irte de Pilar”.

Escapando del mafioso engañado, renunció a su trabajo,
se mudó de domicilio y, hasta el celular, arrojó río abajo.

La mujer no supo nada de él, manteniéndose expectante,
aún con su piel irritada, por el profuso vello del amante,

Descartando que se ofendiera, al punto de huir y renunciar,
sólo porque con un mensaje le dijera “tenes q irte a depilar”

sábado, 15 de diciembre de 2007

CONFUNDIDOS

Luego de años, no saben de su pareja, en que punto se encuentra,
si queda algo de aquel amor, o es mayor el odio que los enfrenta.

Cada uno recrimina al otro, como el causante de sus frustraciones,
lejos quedó aquel tiempo, que se transferían mejores sensaciones.

Si aquella fascinación de adolescentes, que hizo que los encumbre,
se fue diluyendo, paulatinamente, para dejar paso a una costumbre.

Si están más cómodos en las discusiones diarias, con sus reproches,
que en sus cuartos, cuando disponen, de la soledad de sus noches.

Si se perdieron, inexorablemente, aquellos encuentros con pasión
y en el presente, sólo alimentan una farsa, no exenta de compasión.

¿Hasta cuando han de cargar la cruz, que cada quien lleva consigo?
Uno que no puede con su existencia y, el otro, en su papel de testigo.

Eternamente, retroceden en su enojo, buscando salvar algún retazo,
para acabar, como lo estuvieron siempre, confundidos en su abrazo.

Contrariando el voto conyugal, hecho al emprender la melada luna,
seguirán con su relación tumultuosa, hasta que la muerte los reúna.

lunes, 15 de octubre de 2007

TE EXTRAÑO A RABIAR

Te extraño a rabiar, acaso, porque te intuyo tan distante,
que sólo vuelves con las fotos, que atesoro en un estante.

Puedo recordar tiempos más dichosos, en cada fotografía,
será que todos, ante una cámara, fingimos cara de alegría.

Me descubro, con frecuencia, rememorando aquel pasado,
para tapar este presente, para el que no estaba preparado.

Oye, vida, cuando me tratabas bien, no te di importancia,
creí que me correspondía, que lo gané desde mi infancia.

Que todo sería fácil, que nada malo habría de ocurrirme,
pensaba que, de tanto ser feliz, terminaría por aburrirme.

Ahora que me das la espalda, te pido que te des la vuelta
y me ayudes con mi existencia, que la tengo algo revuelta.

¿Donde estas?, ¿Donde te has ido? Necesito que regreses,
aunque sea unos instantes y, si luego quieres, desapareces.

Me asaltan las nostalgias, cuando revuelvo en mi interior,
te estoy extrañando a rabiar, mi escurridiza vida anterior.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

ENSEÑANZAS

Estoy perdiendo habilidad, para recurrir a mi memoria emotiva
y cobijarme en tiempos gratos, cuando entro en crisis depresiva.

Hay ocasiones en que lamento, no haber padecido, en el pasado
y discernir, entre quien pasa un mal trance o es un desgraciado.

Quizás, por estos tiempos, no estaría gimiendo por los rincones,
al sentir, como que me he precipitado, de unos pocos escalones.

Yo veía el vaso medio lleno, si para alguien estaba medio vacío.
Hoy podría ahogarme en él, por un dolor, que asumo como mío.

Hay gente, que verdaderamente sabe del sempiterno sufrimiento
y, lo asume, con una entereza, de la que no dispongo y lamento.

Quién, aún soportando el desgarro, por la pérdida de algún hijo,
no he advertido que desesperara o que, en su desgracia, maldijo.

Para la opinión de los extraños, aparecen como seres insensibles,
aunque lo están sufriendo y resistiendo, de todas formas posibles.

Hay muchísimo para ir aprendiendo del temple de estas personas
que, ante la adversidad sacan pecho, enfrentando sus encerronas.

Quizás, aún me encuentre a tiempo, para asimilar sus enseñanzas,
advirtiendo que, periodos duros alternan, con otros de bonanzas.

LA PRIMERA VEZ

Hoy, los chicos la tienen más fácil, a la hora de debutar,
porque las chicas ya no histeriquean, haciéndose desear.

Algunos consiguen su cometido, ya en una primera cita,
otros, tienen que esperar algo más, si es con la noviecita.

En nuestro tiempo, la novia era prácticamente intocable
y, no había, para descargarnos, condicionadas por cable.

Los de nuestra generación, apelamos a un similar inicio,
alquilando una prostituta, para que brindara el servicio.

Si no existía un tío canchero, que oficiara de capitalista,
hacíamos una vaquita, para participar de una larga lista.

Para muchos, aquella experiencia, resultó casi imborrable,
solamente, lograron dejar atrás, con penicilina inyectable.

En mi caso, fui con otros nueve, a diez minutos cada uno
y ocupose la meretriz, de que, virgen, no saliera ninguno.

Recuerdo que esa primera vez, no resultó nada agradable.
Entrar al grupo de los debutantes, fue lo único rescatable.

No olvido que nos prohibió, que la besáramos en la boca,
al notar sus encías desdentadas, nadie tuvo esa idea loca.

Había un catre y, para su higiene, usaba hojas de diarios.
El último, que era un amigo sordo, pudo leerle los labios.

sábado, 1 de septiembre de 2007

SER FELIZ

Sobre la felicidad se han escrito, miles de poemas y sonetos,
resultando claro que, nadie la goza, por períodos completos.

Por eso hay que disfrutarla, sabiendo que no es permanente,
porque, fácilmente puede esfumarse, en el instante siguiente.

Es siempre un pequeño detalle, el que produce la diferencia,
si llega, por algunos momentos, contentará nuestra existencia.

Sirvan estas muestras, para graficarlo: Es feliz, a mí me late,
esa gordita que mueve el culo, mientras disfruta un chocolate.

Cincuentones que, con sus completos equipos, van ataviados,
a cruzarse en un picado de fútbol, con otros Messis frustrados.

Ese cartonero con su carrito, a quién nada hace que se acalle,
cuando, gambeteándole a su suerte, pasa silbando por la calle.

Con una copa en la mano, se puede ser feliz, en un día soleado,
mientras se habla con el parrillero, de cómo marcha el asado.

Aquí me detengo, al advertir tardíamente, que cometí un desliz:
acabo de darme cuenta que, con más que eso, no supe ser feliz.