sábado, 31 de marzo de 2007

MENTIRAS PIADOSAS

Cuando se ocultan algunas verdades o se falsean ciertas cosas,
si es para hacer un bien, se acepta, que son mentiras piadosas.

Si al niño le niegan helado, diciendo que el dinero no alcanza,
podría ser que lo hagan, para evitarle algún dolor en la panza.

Su novia le regaló una corbata, que era un verdadero suplicio,
agradecido, dijo que le encantó, pues la compró con sacrificio.

Al enterarte de alguien, que está haciendo dieta para adelgazar,
le dirás que está más delgado, porque es lo que quiere escuchar.

Le invitaron a compartir el asado, que más parecía un puchero,
igual pidió un aplauso para el asador, reconociendo su esmero.

A un anciano que pregunta por alguien, que llevó el sepulturero,
no tiene sentido afligirlo y, se le miente, que se fue al extranjero.

Al amigo que muestra su nuevo auto, pondrás tu cara más grata,
cómo decirle que fue una mala inversión y se compró una batata.

Mi mujer suele indagar si fui fiel e, invariablemente, digo que sí,
aquí, la mentira es piadosa y pertinente, ya que me apiado de mí.

DOMINGO A LAS 18

¿Hay momento más deprimente que el domingo a la tarde?
Al desplomarse el sol, emerge, nuestro lado más cobarde.

¿Por qué será, que el día domingo tiene esta característica?
los suicidas lo prefieren, según se refleja en la estadística.

Mi hermano lo define, con redundancia, pero buen tino,
como la depresión, que trasunta, el crepúsculo vespertino.

Atardeceres existen todos los días, pero nadie los observa,
en domingo, hay tiempo de hacerlo, alejados de la caterva.

¿Será el momento usado, para un balance semanal, acaso?
que revela que, como el día, uno ha entrado en el ocaso.

Quizás, puede ser el desasosiego de afrontar lo que viene,
cuando aún están pendientes, los problemas que uno tiene.

Lo cierto es que, terminado el asado, el mate y las facturas,
saltan las dificultades irresueltas, como amenazas oscuras.

Para rematar tan triste tarde, siempre suena, en la lejanía,
la corneta de algún churrero, como un lamento de agonía.

CURRICULUM VITAE

Terminada la carrera, postgrado y otros cursos para su legajo,
se puso en campaña, para encontrar, un remunerativo trabajo.

Con el fin de resaltar sus cualidades y aptitudes para la labor,
efectuó un atractivo currículum, con la ayuda de un diseñador.

Juzgando que, en la fotografía, su cara se veía poco agraciada,
encontró ayuda en Adobe Photoshop, para darle una retocada.

En Estudios, se preocupó en poner muchos términos en inglés.
Para comprobar sus dotes de liderazgo, se sometería a todo test.

Cuando hubo de citar antecedentes, buscó un párrafo oportuno,
pues, no es conveniente poner “Trabajos anteriores: Ninguno”

Al enumerar sus pasatiempos, no bastó una hoja, ni dos, ni tres,
demostrando que, en sus cuarenta años, jamás conoció el estrés.

Se enteró de una búsqueda, dirigida a personas de ambos sexos,
oportunidad en la que se podría, acaso, entablar positivos nexos

Amigos y familiares lo estimularon, para que concurra a la cita,
aunque él desestimó la oferta, aduciendo, no ser hermafrodita.

viernes, 23 de marzo de 2007

ESCRITOR DE CULTO

El artista, de cualquier género, lo que busca es trascendencia,
escondiendo su hambre de gloria, tras la bohemia apariencia.

Da chapa decir que es “Under”, selecto o encontró sus nichos,
cuando se actúa para la familia y lo están comiendo los bichos.

Hubo monologuistas, que comenzaron en algún Café Concert
y hoy son primeras figuras, a los que verlos actuar, da placer.

Entretenían a poca gente, esperando que la fama los acaricie,
se desvivían, por poder salir del sótano y alcanzar la superficie.

Un producto, si no es masivo y para la TV abierta no es potable,
necesariamente, irá a ocupar pantalla, en algún canal de cable.

Si no es visto en horarios centrales, es indudable que se perderá,
no es lo mismo Telefé, a las veintiuno, que a las dos, por canal A

Hay obras de arte, pinturas, que hoy tienen un valor descomunal,
que se vendieron al morir su autor, aunque en vida, la pasó mal.

Otros pintores, van esparciendo pinceladas, sin aparente motivo,
para poder vender un cuadro, lo entregan, con folleto explicativo.

Existen fenómenos extraordinarios, como Harry Potter y su zaga,
del que la Rowling los vende por millones, lo haga como lo haga.

Hay, como seguramente seré yo un caso, quién edita, con descaro,
un libro, que no tiene precio en su tapa, porque regalado es caro.

Previendo que, probablemente, he de permanecer siempre oculto,
yo no tengo empacho, en presentarme, como otro escritor de culto.

jueves, 15 de marzo de 2007

EL MONOPOLIO DEL DOLOR

Cuando dos personas cohabitan y una exhibe sus problemas,
a la otra, no le queda espacio, para exteriorizar propias penas.

La atención gira en rededor de quién se muestra desgraciado
y todo lo que les rodea, ignora, al que se encuentra a su lado.

Su entorno, con quién no conviven, se manifiesta conforme,
cuando, del que padece recibe, de tanto en tanto, un informe.

Agotando esa instancia, enterarse de nuevas desdichas, evita
entonces, se despedirá sin escuchar, del otro, ninguna cuita.

Si, a la primera, no le abandonan dolencias y enfermedades,
la segunda tolerará, silenciosamente, eventuales malestares.

No permite, a sí mismo, engriparse, disimulando hasta la tos,
porque no puede darse el lujo, que haya dos enfermos, de dos.

Al encubrir algún padecimiento, tiene, acaso, justas razones,
no incrementar el sufrimiento, que indispone esos corazones.

Y aunque se encuentre en llaga viva, no consulta a su doctor,
porque uno de ellos, se ha arrogado, el monopolio del dolor.

MISTERIOSA RITA

Un buen día, llegó al pueblo, una mujer muy enigmática,
que por no arrimarse a la gente, la tildaron de antipática.

Era muy bella, vestía elegantemente y parecía muy culta,
pero se adivinaba, desde lejos, que tenía una vida oculta.

Rita, tal era su nombre, observaba una actitud misteriosa,
todos pretendían saber de ella, aunque fuera alguna cosa.

Un poco por atracción y mucho más por develar la intriga,
me fui acercando a esta mujer, logrando fuera mi amiga.

Con el tiempo, pude convertirme en su único confidente,
llegué a saber asuntos de ella, que ocultaba a tanta gente.

Los habitantes se resistían a perpetuarse en la ignorancia,
querían saber que escondía, tras la supuesta arrogancia.

Periódicamente me increpaban, de manera muy obstinada,
pero, yo siempre les respondía, que de ella no sabía nada.

Para terminar con tanto asedio, con algunos hice una cita
y, entonces, poder compartir, alguna cosa que sé de Rita.

Desde aquel día, en el pueblo, me tratan con mucho recelo,
porque en esa reunión, les repartí, varios cubitos de hielo.

lunes, 12 de marzo de 2007

NOS DEBEMOS UN CAFE

Cuando nos distanciamos, nos hicimos una promesa,
conversar, con un café, frente a frente, en una mesa.

Quedamos en decírnoslo todo, explicar qué nos pasó,
qué le sucedió a lo nuestro, si está enfermo o ya murió.

Hicimos tanto, para que no quedara en una aventura,
apuntalando, diariamente, a ese amor contra natura,

que aún cuesta convencerme, que todo se desvaneció
de manera tan inadvertida, como que nunca ocurrió.

Muchas veces me pregunto como logras manejarlo,
porque a mí, a tu recuerdo, me cuesta sobrellevarlo.

Te renuevo la propuesta y vos, interponés una cortina,
no sé si es que ya no querés verme o evitás la cafeína.

Espero en vano tu llamado, que me saque del letargo,
para compartir un café y se me quite el gusto amargo.

Hoy para vos, soy sólo un rostro en la muchedumbre,
de todas formas, necesito, salir de esta incertidumbre.

¿Qué puede pasar al encontrarnos? Ciertamente no lo sé,
pero el tiempo transcurre y, aún, nos debemos el café.