Para un alma enamorada, todo es plumetí y espuma,
advirtiéndose la realidad, cuando el amor se esfuma.
Sólo hay virtud y armonía, si el corazón tiene dueño,
los defectos no los perciben, las miradas del ensueño.
En tu recuerdo, ella poseía el andar de las gacelas,
actualmente, camina lento y arrastrando las suelas.
Cuando novios, susurraba, con esa voz de melodía,
ahora pedís que enmudezca, rogando llegue ese día.
Esos kilitos repartidos, que engalanaban su figura,
ya sabes, que era gordura y que carecía de cintura.
Solían gustarte sus vestidos, el maquillaje y su pelo,
hoy, la ves un mamarracho, con ese color caramelo.
La espías cuando se arregla, te complotas con tu hijo.
Ya sé a quien me recuerda ¡Se parece a Piñón Fijo!
Cuando el amor se esfuma, eso, ya no tiene retorno,
yo siempre lo comparo, con comer asado al horno.
Las achuras están y, la carne, pareciera ser la misma,
pero no está apetecible, como que perdió el carisma.
Con el transcurrir de los años, se vuelve más evidente,
cuando tu Cuchi-Cuchi, se transforma en tu pariente.
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